amizar la harina y el cacao y mezclarlos en un bol.
Colocar los huevos, una pizca de sal y el aceite de oliva en un pozo en el centro de la harina, comenzar a mezclar con un tenedor y luego amasar hasta obtener una masa suave y lisa. Formar una bola, cubrirla con film transparente y dejarla reposar durante una hora.
Para el relleno: pelar y cortar en dados 2 peras y cocerlas en una sartén antiadherente hasta que estén blandas.
Pasar la mitad de las peras a un bol, añadir la ricotta, las nueces picadas y el Grana Padano Riserva rallado y mezclar bien, salpimentando.
Dividir la masa de pasta de cacao por la mitad y extenderla para obtener 2 láminas rectangulares de unos milímetros de grosor cada una.
Colocar pequeños montones de relleno en uno de los rectángulos, disponer en filas separadas por unos 3-4 cm; colocar el otro rectángulo de pasta encima y cortar los raviolis con un cortapastas redondo.
Cocer los raviolis en agua hirviendo durante 2-3 minutos, escurrirlos y saltearlos en una sartén con la mantequilla, el resto de las peras cocidas y las hojas de salvia.
Servir calientes, adornados con virutas de queso Grana Padano.