En una tarrina mezclar la ricotta con una cucharada de aceite de oliva virgen extra y el Grana Padano Riserva rallado, condimentando con sal y pimienta.
Cubrir un molde para tartas con masa quebrada y perforar la superficie con un tenedor. Verter la mezcla de queso sobre la masa quebrada y nivelarla con una cuchara. Esparcir los champiñones cortados en rodajas, las castañas desmenuzadas gruesas y la pulpa de calabaza sobre el queso.
Añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra, las hierbas aromáticas, espolvorear el Grana Padano Riserva rallado y cubrirlo con tiras de masa quebrada hechas con el otro rollo.
Cocer en el horno precalentado a 180°C durante 30-35 minutos.
Servir la tarta templada espolvoreada con Grana Padano Riserva rallado.