Mezclar en un bol la harina, la mantequilla blanda, el queso Grana Padano rallado finamente y las hierbas picadas.
Amasar primero con un tenedor y luego con las manos hasta obtener una masa lisa y homogénea.
Forme una bola con la masa, cúbrala con film transparente y déjela reposar en la nevera durante 30 minutos.
Mientras tanto, preparar la salsa bechamel derritiendo la mantequilla en un cazo pequeño a fuego suave, añadir la harina y remover bien con un batidor hasta que la mezcla esté suave y sin grumos. Verter la leche a temperatura ambiente, remover bien, añadir una pizca de sal y la nuez moscada rallada y cocer a fuego suave durante 5-6 minutos, hasta que adquiera una consistencia cremosa.
Escaldar los ramilletes de brécol en abundante agua con sal, escurrir cuando estén blandos.
En un bol, mezclar la bechamel con los ramilletes de brécol y el speck picado.
Extender la masa quebrada con un rodillo y forrar los moldes de tarta, pinchar la superficie con un tenedor, rellenar con la mezcla de bechamel y brócoli y hornear a 180° durante 15-20 minutos, hasta que se doren.
Servir las tartaletas calientes decoradas con copos de queso Grana Padano adicionales.